India lleva años consolidando su posición en la industria tecnológica mundial, especialmente en el desarrollo de software y la prestación de servicios informáticos. Sin embargo, cuando miramos hacia la infraestructura que permite ejecutar los sistemas de inteligencia artificial más exigentes, encontramos una realidad diferente. El país necesita recurrir a proveedores internacionales para acceder a una parte fundamental de esa tecnología: los chips especializados en realizar cálculos de forma masiva.
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Autoría original: Javier Marquez.




